Socies
La revolución no se hace sola. Lo sabemos de sobra y lo predicamos cada día. La interdependencia no es un lema bonito: es nuestra forma de estar en el mundo.
Por eso las socias sois imprescindibles: la red de hormigas que sostiene lo que el sistema aún no cubre y empuja este proyecto justo donde más falta hace. Iñurri ha crecido muy rápido (más que nuestro equipo). Maravilloso, sí. Pero también nos pide una base sólida para seguir acompañando, creando y abriendo espacios transformadores, libres de tabúes y con perspectiva feminista para vivir y acampañar el cáncer de otra forma. Hacerse socia es formar parte de una comunidad viva, empoderadora, feminista y más punk que pink, pero profundamente amorosa.
Una comunidad que entiende que un tupper es lenguaje universal y que, cada día, mejora la vida de pacientes y acompañantes. Y sí, hay algunas ventajas por permitir que este proyecto pueda avanzar y transformar.
Porque sin red no hay Iñurri. Y esta revolución, o la hacemos juntas… o no se hace. ¿Te unes?